La ciega rutina de la vida…
Muy temprano despierta la ciudad; los coches comienzan a correr, los colectivos repletos de gente, la calle colmada de peatones, la rutina. Una triste rutina que envuelva a todos y los transporta a un mundo de ironías, comercio, chantaje, despreocupación, egoísmo.
Nadie mira más allá de sus narices. ¿Introspectivos? Para nada. Cada cual en si mismo, en sus problemas, en sus inquietudes. Todos quieren sacar ventaja de todos y llegar primero.
Acá Jorge se enrosca entre sus acolchados de gran calidad y sigue durmiendo, quizás hasta el mediodía. Allá, Carla abre el placard tan colmado de vestidos, zapatos, camperas; y no sabe qué ponerse. En otra parte Gastón desayuna entre un café con leche bien colmado, masas y tostadas: pero sólo toma un vaso de jugo, como de costumbre, y se va con su padre rumbo al colegio.
Todos corren, todos se pelean, todos se aplastan: pero ninguno sabe que allá en el norte, en la desolación del paisaje, existe un changuito de cinco años de edad que no conoce un televisor, o menos lo que es un chicle. Juan se despierta mucho más temprano que todos ellos; eso no lo sabe Jorge. El pequeño negrito mueve los dedos de sus pies descalzos, bosteza; el sol calienta esa humilde casita de adobe. Por fin la note tan fría se aleja; esa noche que venció a ese “tan pobre” ponchito de lana. Eso tampoco lo sabía Jorge. ¿Cómo podría éste explicarle al changuito norteño lo que es dormir placidamente con un calefactor y entre acolchados de pluma de ganso hasta tarde?
Juan se levantó con “la panza vacía”; no se vistió ¿Qué se pondría si durmió con lo puesto? Con ese bermudas de algodón y ese ya gastado ponchito de lana coya. ¿Eso lo sabía Carla? Pobre negrito, tenía tanto hambre!
¡Qué ironía! El café con leche de Gastón ya se había enfriado y las tostadas se tiraron porque se endurecieron.
Juancito se fue a cuidar las ovejas con la ilusión de almorzar un trozo de pan casero, pan de maíz, y con suerte unos sorbos de sopa caliente, con carne de llama o guanaco. Pero eso nadie lo sabe! ¿O es que nadie lo quiere saber? ¿Sabe Jorge lo que es dormir sin nada y entre piedras, en el rincón de un ranchito de barro, donde el frío pasa como el agua lo hace entre un colador? ¿Sabe Carla que Juan anda descalzo porque las hojotas se le rompieron y no las pudo repone? ¿Sabés vos, lo que es acostarse con el estómago vacío, con retortijones de hambre y levantarse del mismo modo? ¿Vivís vos con la ilusión, con la mísera ilusión de sólo poder comer? ¿Sabe Juan que vos, berrincheás con tus viejos por tal o cual ropa de marca? ¿Sabe Juan que la carne que a él le falta, en la gran ciudad se la dan a los perros?
¿Sabe Juan lo que es enojarse con su papá por no tener el último casete de determinado grupo musical, o mejo dicho: sabe siquiera Juan lo que es una radio?
¿Sabés vos, que odiás la sopa, que Juan la desea a cada momento? ¿Sabés vos, que te vas a la playa o la quinta, lo que es tener que pastorear ovejas bajo 55 grados de calor? ¿Sabías vos que con todos los libros y las comodidades que tenés, no querés estudiar, que Juan, mientras cuida las ovejas, sentado sobre una piedra, sueña con algún día poder ir ala escuela de detrás de las colinas grandes para aprender acerca del a gran ciudad?
¿Sabe Juan que la gran ciudad lo marginaría y le cerraría todas las puertas?
¿Sabemos, nosotros, que a veces despreciamos un plato de comida, todos los “Juan” que hay en el mundo?
Llega la noche, y al otro día, muy temprano, despierta la gran ciudad; los coches comienzan a correr, los colectivos repletos de gente, la calle colmada de peatones, la rutina… la ciega rutina de la vida….
Leo Coscarelli .-
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viernes, 7 de agosto de 2009
El mundo
El mundo
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Eduardo Galeano.
Gracias Nadia (UBA) por este cuento tan lindo.
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Eduardo Galeano.
Gracias Nadia (UBA) por este cuento tan lindo.
viernes, 31 de julio de 2009
EL RECIPIENTE DE VIDRIO Y EL CAFE
EL RECIPIENTE DE VIDRIO Y EL CAFÉ.
CUANDO LAS COSAS EN LA VIDA TE SUPEREN, CUANDO 24 HORAS AL DÍA NO SEAN SUFICIENTES RECUERDA EL RECIPIENTE DE VIDRIO Y EL CAFÉ. Un profesor delante de sus alumnos en la clase de filosofía, sin decir ni una palabra, cogió un recipiente grande de vidrio y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el recipiente estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que si. El profesor tomó una caja llena de perdigones y los vació dentro del recipiente. Estos llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar de nuevo a los estudiantes si el recipiente estaba lleno y ellos volvieron a contestar que si. Después el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del recipiente. Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor volvió a preguntar de nuevo si el recipiente estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes le respondieron con un si unánime... El profesor rápidamente añadió dos tazas de café al contenido del recipiente y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían. Cuando la risa se fue apagando, el profesor les dijo: "Quiero que os fijéis que este recipiente representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas más importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan. Son cosas que, aunque perdiéramos el resto y nada más nos quedasen estas, vuestras vidas aún estarían llenas... Los perdigones son las otras cosas que nos importan como el trabajo, la casa, el coche... La arena es el resto de las pequeñas cosas. Si primero pusiéramos la arena en el recipiente no habría espacio para los perdigones ni para las pelotas de golf. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes. Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Juega con tus hijos, concédete tiempo para ir al médico, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa, para reparar la llave del agua. Ocúpate primero de las pelotas de golf, de las cosas que realmente te importan. Establece tus prioridades, el resto solo es "arena". Uno de los estudiantes levantó la mano y le preguntó que representaba el café. El profesor sonrió y le dijo: "¡Me encanta que me hagas esta pregunta!" El café es para demostrar que aunque tu vida te parezca llena, siempre hay un lugar para dos tazas de café con un amigo.
Gracias Ceci de nuestro querido Uruguay.
CUANDO LAS COSAS EN LA VIDA TE SUPEREN, CUANDO 24 HORAS AL DÍA NO SEAN SUFICIENTES RECUERDA EL RECIPIENTE DE VIDRIO Y EL CAFÉ. Un profesor delante de sus alumnos en la clase de filosofía, sin decir ni una palabra, cogió un recipiente grande de vidrio y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el recipiente estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que si. El profesor tomó una caja llena de perdigones y los vació dentro del recipiente. Estos llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar de nuevo a los estudiantes si el recipiente estaba lleno y ellos volvieron a contestar que si. Después el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del recipiente. Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor volvió a preguntar de nuevo si el recipiente estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes le respondieron con un si unánime... El profesor rápidamente añadió dos tazas de café al contenido del recipiente y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían. Cuando la risa se fue apagando, el profesor les dijo: "Quiero que os fijéis que este recipiente representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas más importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan. Son cosas que, aunque perdiéramos el resto y nada más nos quedasen estas, vuestras vidas aún estarían llenas... Los perdigones son las otras cosas que nos importan como el trabajo, la casa, el coche... La arena es el resto de las pequeñas cosas. Si primero pusiéramos la arena en el recipiente no habría espacio para los perdigones ni para las pelotas de golf. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes. Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Juega con tus hijos, concédete tiempo para ir al médico, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa, para reparar la llave del agua. Ocúpate primero de las pelotas de golf, de las cosas que realmente te importan. Establece tus prioridades, el resto solo es "arena". Uno de los estudiantes levantó la mano y le preguntó que representaba el café. El profesor sonrió y le dijo: "¡Me encanta que me hagas esta pregunta!" El café es para demostrar que aunque tu vida te parezca llena, siempre hay un lugar para dos tazas de café con un amigo.
Gracias Ceci de nuestro querido Uruguay.
domingo, 26 de julio de 2009
PACTO DE SANGRE (Mario Benedetti)
Les dejo el link de un cuento muy lindo, que me mando Jorge.
Un cuento que invita muchisimo a la reflexión.
Léanlo hasta el final y piensen en cada cosa.
Abrazo, Leo
http://blogs.periodistadigital.com/eldivan.php?p=242203&more=1&page=1
Un cuento que invita muchisimo a la reflexión.
Léanlo hasta el final y piensen en cada cosa.
Abrazo, Leo
http://blogs.periodistadigital.com/eldivan.php?p=242203&more=1&page=1
martes, 21 de julio de 2009
Cuento de la Madre Teresa
Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.
A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en otro. Coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?". "Zanahorias, huevos y café", fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?". Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: ¡agua hirviendo!, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua siendo fuerte y dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer.
El huevo había llegado al agua siendo frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?"
Y hoy te lo pregunto yo a ti... ¿Cómo eres tú, mi querido amigo? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable. Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero... ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. ¡Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor! Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor... ¡tú reaccionas mejor! y haces que las cosas a tu alrededor mejoren. ¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café? Piénsalo…
Les dejo un cariño para la hinchada y para ti Leo, mí admiración! Cecilia, la uruguaya
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.
A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en otro. Coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo: "Querida, ¿qué ves?". "Zanahorias, huevos y café", fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?". Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: ¡agua hirviendo!, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua siendo fuerte y dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer.
El huevo había llegado al agua siendo frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?"
Y hoy te lo pregunto yo a ti... ¿Cómo eres tú, mi querido amigo? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable. Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero... ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? ¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. ¡Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor! Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor... ¡tú reaccionas mejor! y haces que las cosas a tu alrededor mejoren. ¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café? Piénsalo…
Les dejo un cariño para la hinchada y para ti Leo, mí admiración! Cecilia, la uruguaya
martes, 14 de julio de 2009
Estrella de Mar
Estrellas de mar (me lo regaló Sonia para mi cumple, gracias ángel)
Cierto día, caminando por la playa reparé en un hombre que se agachaba a cada momento, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo una y otra vez. Tan pronto como me aproximé me di cuenta de que lo que el hombre agarraba eran estrellas de mar que las olas depositaban en la arena, y una a una las arrojaba de nuevo al mar. Intrigado, lo interrogué sobre lo que estaba haciendo, a lo cual me respondió: estoy lanzando estas estrellas marinas nuevamente al océano.
Como ves, la marea baja y estas estrellas han quedado en la orilla. Si no las arrojo al mar morirán aquí por falta de oxígeno. Entiendo, le dije, pero debe haber miles de estrellas de mar sobre la playa. No puedes lanzarlas a todas. Son demasiadas.
¿No estás haciendo algo que no tiene sentido?
El nativo sonrió, se inclinó y tomó una estrella marina y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió:
¡para esta si lo tiene!
Sé que en este mundo complicado, trastocado, acelerado, equivocado, un gesto de ternura y solidaridad no siempre alcanza. Nada puede solucionar las penas del mundo, pero mucho se puede hacer para ayudar en el pedacito de
mundo que nos toca.
Como se que sos una de esas personas luminosas que arrojan una y otra vez estrellitas al mar sabiendo que con poquito
si puede hacer mucho, quería regalarte esta hermosa historia. Besos desde el alma.So
Cierto día, caminando por la playa reparé en un hombre que se agachaba a cada momento, recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar. Hacía lo mismo una y otra vez. Tan pronto como me aproximé me di cuenta de que lo que el hombre agarraba eran estrellas de mar que las olas depositaban en la arena, y una a una las arrojaba de nuevo al mar. Intrigado, lo interrogué sobre lo que estaba haciendo, a lo cual me respondió: estoy lanzando estas estrellas marinas nuevamente al océano.
Como ves, la marea baja y estas estrellas han quedado en la orilla. Si no las arrojo al mar morirán aquí por falta de oxígeno. Entiendo, le dije, pero debe haber miles de estrellas de mar sobre la playa. No puedes lanzarlas a todas. Son demasiadas.
¿No estás haciendo algo que no tiene sentido?
El nativo sonrió, se inclinó y tomó una estrella marina y mientras la lanzaba de vuelta al mar me respondió:
¡para esta si lo tiene!
Sé que en este mundo complicado, trastocado, acelerado, equivocado, un gesto de ternura y solidaridad no siempre alcanza. Nada puede solucionar las penas del mundo, pero mucho se puede hacer para ayudar en el pedacito de
mundo que nos toca.
Como se que sos una de esas personas luminosas que arrojan una y otra vez estrellitas al mar sabiendo que con poquito
si puede hacer mucho, quería regalarte esta hermosa historia. Besos desde el alma.So
1° carta a los Corintios, 13 (Gracias Sebas)
1º Carta a los Corintios, 13
Aunque hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si me falta el amor sería como bronce que resuena o campana que retiñe.
Aunque tuviera el don de profecía y descubriera todos los misterios, -el saber más elevado-, aunque tuviera tanta fe como para trasladar montes, si me falta el amor nada soy.
Aunque repartiera todo lo que poseo e incluso sacrificara mi cuerpo, pero para recibir alabanzas y sin tener el amor, de nada me sirve.
El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla.
No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo.
No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad.
Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo.
El amor nunca pasará. Las profecías perderán su razón de ser, callarán las lenguas y ya no servirá el saber más elevado.
Porque este saber queda muy imperfecto, y nuestras profecías también son algo muy limitado;
y cuando llegue lo perfecto, lo que es limitado desaparecerá.
Cuando era niño, hablaba como niño, pensaba y razonaba como niño. Pero cuando me hice hombre, dejé de lado las cosas de niño.
Así también en el momento presente vemos las cosas como en un mal espejo y hay que adivinarlas, pero entonces las veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como soy conocido.
Ahora, pues, son válidas la fe, la esperanza y el amor; las tres, pero la mayor de estas tres es el amor
Aunque hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si me falta el amor sería como bronce que resuena o campana que retiñe.
Aunque tuviera el don de profecía y descubriera todos los misterios, -el saber más elevado-, aunque tuviera tanta fe como para trasladar montes, si me falta el amor nada soy.
Aunque repartiera todo lo que poseo e incluso sacrificara mi cuerpo, pero para recibir alabanzas y sin tener el amor, de nada me sirve.
El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla.
No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo.
No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad.
Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo.
El amor nunca pasará. Las profecías perderán su razón de ser, callarán las lenguas y ya no servirá el saber más elevado.
Porque este saber queda muy imperfecto, y nuestras profecías también son algo muy limitado;
y cuando llegue lo perfecto, lo que es limitado desaparecerá.
Cuando era niño, hablaba como niño, pensaba y razonaba como niño. Pero cuando me hice hombre, dejé de lado las cosas de niño.
Así también en el momento presente vemos las cosas como en un mal espejo y hay que adivinarlas, pero entonces las veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como soy conocido.
Ahora, pues, son válidas la fe, la esperanza y el amor; las tres, pero la mayor de estas tres es el amor
EL ECO (gracias Johana)
El Eco
Un niño y su padre están caminando en las montañas, de repente, el hijo se cae, se lastima y grita, "Ay!"
Para su sorpresa oye una voz repitiendo en algún lugar de la montaña "Ay!".
Con curiosidad el niño grita "¿quién está ahí?" recibe como respuesta "¿quién está ahí?".
Enojado por la respuesta el niño grita "Cobarde!" y recibe como respuesta "Cobarde!".
El niño mira a su padre y le pregunta, "que sucede?".
El padre sonriendo le dice:
"Hijo mío, presta atención", y grita a la montaña "te admiro!" y la voz le responde "te admiro!", de nuevo el hombre grita "eres un campeón" y la voz le responde "eres un campeón".
El niño esta asombrado pero no entiende, el padre le explica:
"La gente lo llama eco, pero en realidad es la vida, te devuelve todo lo que dices y haces. Nuestra vida es solamente un reflejo de nuestras acciones; si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor; si deseas felicidad, da felicidad a los que te rodean; si quieres una sonrisa en el alma, da una sonrisa al alma de los que conoces.
Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida, la vida te dará de regreso exactamente aquello que tu le has dado. Tu vida no es una coincidencia, es un reflejo de ti.
Alguien dijo: Si no te gusta lo que recibes de vuelta, revisa muy bien lo que estas dando."
bueno leo mil besos. suerte en todo y gracias por ser como sos.
besos. johana la puNNNtanita jaja (que no se te olvide esa N) jaja
bye
Un niño y su padre están caminando en las montañas, de repente, el hijo se cae, se lastima y grita, "Ay!"
Para su sorpresa oye una voz repitiendo en algún lugar de la montaña "Ay!".
Con curiosidad el niño grita "¿quién está ahí?" recibe como respuesta "¿quién está ahí?".
Enojado por la respuesta el niño grita "Cobarde!" y recibe como respuesta "Cobarde!".
El niño mira a su padre y le pregunta, "que sucede?".
El padre sonriendo le dice:
"Hijo mío, presta atención", y grita a la montaña "te admiro!" y la voz le responde "te admiro!", de nuevo el hombre grita "eres un campeón" y la voz le responde "eres un campeón".
El niño esta asombrado pero no entiende, el padre le explica:
"La gente lo llama eco, pero en realidad es la vida, te devuelve todo lo que dices y haces. Nuestra vida es solamente un reflejo de nuestras acciones; si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor; si deseas felicidad, da felicidad a los que te rodean; si quieres una sonrisa en el alma, da una sonrisa al alma de los que conoces.
Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida, la vida te dará de regreso exactamente aquello que tu le has dado. Tu vida no es una coincidencia, es un reflejo de ti.
Alguien dijo: Si no te gusta lo que recibes de vuelta, revisa muy bien lo que estas dando."
bueno leo mil besos. suerte en todo y gracias por ser como sos.
besos. johana la puNNNtanita jaja (que no se te olvide esa N) jaja
bye
lunes, 13 de julio de 2009
SUEÑOS DE SEMILLA
SUEÑOS DE SEMILLA (JORGE BUCAY)
En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades.
Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo.
En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar.
Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos.
Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas... para convertirse en árboles.
Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.
Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta.
Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez cegadora.
Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro.
Nada hay que temer, una sabiduría interior las acompaña porque cada semilla sabe, cómo llegar a ser árbol.-
Gracis Sonia, re lindo tu cuento!.
En el silencio de mi reflexión percibo todo mi mundo interno como si fuera una semilla, de alguna manera pequeña e insignificante pero también pletórica de potencialidades.
Y veo en sus entrañas el germen de un árbol magnífico, el árbol de mi propia vida en proceso de desarrollo.
En su pequeñez, cada semilla contiene el espíritu del árbol que será después. Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol, cayendo en tierra fértil, absorbiendo los jugos que la alimentan, expandiendo las ramas y el follaje, llenándose de flores y de frutos, para poder dar lo que tienen que dar.
Cada semilla sabe cómo llegar a ser árbol. Y tantas son las semillas como son los sueños secretos.
Dentro de nosotros, innumerables sueños esperan el tiempo de germinar, echar raíces y darse a luz, morir como semillas... para convertirse en árboles.
Árboles magníficos y orgullosos que a su vez nos digan, en su solidez, que oigamos nuestra voz interior, que escuchemos la sabiduría de nuestros sueños semilla.
Ellos, los sueños, indican el camino con símbolos y señales de toda clase, en cada hecho, en cada momento, entre las cosas y entre las personas, en los dolores y en los placeres, en los triunfos y en los fracasos. Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos, a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta.
Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos o en relámpagos de lucidez cegadora.
Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos Y un día, mientras transitamos este eterno presente que llamamos vida, las semillas de nuestros sueños se transformarán en árboles, y desplegarán sus ramas que, como alas gigantescas, cruzarán el cielo, uniendo en un solo trazo nuestro pasado y nuestro futuro.
Nada hay que temer, una sabiduría interior las acompaña porque cada semilla sabe, cómo llegar a ser árbol.-
Gracis Sonia, re lindo tu cuento!.
sábado, 11 de julio de 2009
LA PIEDRA EN EL CAMINO
Había un rey que mandó poner una gran piedra en el camino principal a la ciudad. La gente que pasaba por ese camino cuando llegaba hasta la piedra se enojaba mucho con el rey y la esquivaban como podían, otros directamente iban por otro camino mucho mas largo para no tropezar con la piedra. Un día iba por allí un hombre en un carro cargado completamente con mercadería, al ver la gran piedra bajó e intentó moverla una y otra vez para poder quitarla del paso, hasta que luego de mucho esfuerzo logró sacarla del camino y colocarla a un costado. Al volver al carro notó que en el lugar donde estaba la gran piedra había una bolsa. Fue hasta allí, la abrió...y estaba llena de monedas de oro, junto con las monedas había una nota la cual estaba firmada por el rey donde decía que el que logre sacar la piedra sería dueño de ese tesoro. El hombre marchó feliz, aun luego de haberse agotado, porque vio su gran esfuerzo recompensado"
Muchas veces tenemos que hacer grandes esfuerzos y sacrificios para quitar las piedras que estorban nuestro camino. Estos esfuerzos traen siempre una recompensa, y si se presentan nuevas piedras tendremos que intentar una y otra vez, las veces que sea necesario quitarla. Al final del camino tendremos nuestra recompensa por no habernos vencido...
Sasy.. gracias por el cuento, está buenisimo..
Muchas veces tenemos que hacer grandes esfuerzos y sacrificios para quitar las piedras que estorban nuestro camino. Estos esfuerzos traen siempre una recompensa, y si se presentan nuevas piedras tendremos que intentar una y otra vez, las veces que sea necesario quitarla. Al final del camino tendremos nuestra recompensa por no habernos vencido...
Sasy.. gracias por el cuento, está buenisimo..
La historia de la mula
un lindo cuentito... en especial para nora.... a mi me lo dio una amiga creo que en el momento mas que justo... espero te ayude a vos tambien....
"la mula"
se cuenta de cierto campesino que tenia una mula ya vieja.en un lamentable descuido la mula cayo en un pozo que habia en una finca.
el campesino oyo los gemidos de la mula y corrio para ver lo que ocurria, le dio pena ver a su fiel seguidora en esa condicion, pero despues de analizar cuidadosamente la situacion creyo que no habia modo de salvarla, y que mas valia sepultarla en ese mismo pozo.
el campesino llamo a sus vecinos y les conto lo que estaba ocurriendo, pidio que lo ayudaran a enterrar a la mula en el pozo para que no continuara sufriendo.
al principio la mula se puso histerica;pero a medida que el campesino y sus vecinos continuaban paleando tierra sobre sus lomos, una idea vino a su mente. a la mula se le ocurrio que cada vez que una pala de tierra cayera sobre sus lomos;ella debia sacudirse y subir sobre la tierra que iba cayendo!!!!
esto hizo la mula palada tras palada...
¡¡SACUDETE Y SUBE SACUDETE Y SUBE!! pensaba la mula para alentarse a si misma.
no importaba cuan dolorosos fueran los golpes de la tierra y las piedras sobre su lomo, o la tormentosa situacion, la mula lucho contra el panico y continuo sacudiendose y subiendose.
a sus pies se fue elevando el nivel del piso.
los hombres sorprendidos captaron la estrategia de la mula, y eso los alento a continuar paleando, poco a poco se pudo llegar hasta el punto en que la mula cansada y abatida pudo salir de un brinco de las paredes de aquel pozo.
la tierra que parecia que la enterraria se convirtio en su bendicion,todo por la manera en afrento la adversidad...
"¡¡si afrentamos nuestros problemas y respondimos positivamente y rehusamos dar lugar al panico,a la amragura y las lamentaciones de nuestra baja estima;las adversidades que vienen a nuestra vida a tratar de enterrarnos nos daran el potencial para poder salir beneficiados y bendecidos!!"
y ahi termina el cuentito... espero les haya gustado y les ayude... un beso a todos....
Gracias Maritta por tu cuento.. está buenisimo. Beso, Leo
"la mula"
se cuenta de cierto campesino que tenia una mula ya vieja.en un lamentable descuido la mula cayo en un pozo que habia en una finca.
el campesino oyo los gemidos de la mula y corrio para ver lo que ocurria, le dio pena ver a su fiel seguidora en esa condicion, pero despues de analizar cuidadosamente la situacion creyo que no habia modo de salvarla, y que mas valia sepultarla en ese mismo pozo.
el campesino llamo a sus vecinos y les conto lo que estaba ocurriendo, pidio que lo ayudaran a enterrar a la mula en el pozo para que no continuara sufriendo.
al principio la mula se puso histerica;pero a medida que el campesino y sus vecinos continuaban paleando tierra sobre sus lomos, una idea vino a su mente. a la mula se le ocurrio que cada vez que una pala de tierra cayera sobre sus lomos;ella debia sacudirse y subir sobre la tierra que iba cayendo!!!!
esto hizo la mula palada tras palada...
¡¡SACUDETE Y SUBE SACUDETE Y SUBE!! pensaba la mula para alentarse a si misma.
no importaba cuan dolorosos fueran los golpes de la tierra y las piedras sobre su lomo, o la tormentosa situacion, la mula lucho contra el panico y continuo sacudiendose y subiendose.
a sus pies se fue elevando el nivel del piso.
los hombres sorprendidos captaron la estrategia de la mula, y eso los alento a continuar paleando, poco a poco se pudo llegar hasta el punto en que la mula cansada y abatida pudo salir de un brinco de las paredes de aquel pozo.
la tierra que parecia que la enterraria se convirtio en su bendicion,todo por la manera en afrento la adversidad...
"¡¡si afrentamos nuestros problemas y respondimos positivamente y rehusamos dar lugar al panico,a la amragura y las lamentaciones de nuestra baja estima;las adversidades que vienen a nuestra vida a tratar de enterrarnos nos daran el potencial para poder salir beneficiados y bendecidos!!"
y ahi termina el cuentito... espero les haya gustado y les ayude... un beso a todos....
Gracias Maritta por tu cuento.. está buenisimo. Beso, Leo
martes, 16 de junio de 2009
NO TE DETENGAS
NO TE DETENGAS . . .
La piel se arruga,
El pelo se vuelve blanco,
Los días se convierten en años.
Pero lo importante no cambia.
Tu fuerza y tu convicción,
no tienen edad.
Detrás de cada línea de llegada,
Hay una partida.
Detrás de cada logro,
hay otro desafío.
Mientras esté vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías,
vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas.
Sigue, aunque todos esperen
que abandones.
No dejes que se oxide
el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima
te tengan respeto.
Cuando por los años
no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar,
Usa un bastón.
Pero nunca te detengas!
Madre Teresa de Calcuta
La piel se arruga,
El pelo se vuelve blanco,
Los días se convierten en años.
Pero lo importante no cambia.
Tu fuerza y tu convicción,
no tienen edad.
Detrás de cada línea de llegada,
Hay una partida.
Detrás de cada logro,
hay otro desafío.
Mientras esté vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías,
vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas.
Sigue, aunque todos esperen
que abandones.
No dejes que se oxide
el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima
te tengan respeto.
Cuando por los años
no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar,
Usa un bastón.
Pero nunca te detengas!
Madre Teresa de Calcuta
domingo, 14 de junio de 2009
LAS RANITAS EN LA CREMA
Las ranitas en la crema
(JORGE BUCAY) del libro "Recuentos para Demian"
Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema.
Inmediatamente sintieron que se hundían; era imposible nadar o flotar mucho tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos patalearon en la crema para llegar al borde del recipiente pero era inútil, sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie a respirar.
Una de ellas dijo en voz alta:
- No puedo más. Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar. Ya que voy a morir, no veo para qué prolongar este dolor. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril.
Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.
La otra rana, más persistente o quizás más tozuda, se dijo:
- No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo ya que la muerte me llega, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quisiera morir un segundo antes de que me llegue mi hora.
Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar un centímetro.
Horas y horas!
Y de pronto... de tanto patalear y agitar, agitar y patalear...
La crema, se transformó en manteca.
La rana sorprendida dio un salto y patinando llegó hasta el borde del pote.
Desde allí, sólo le quedaba ir croando alegremente de regreso a casa.-
Upa.. qué enseñanza.. eh?!:..
Gracias Sonia por regalarnos este cuento tan copado. Besos, Leo
(JORGE BUCAY) del libro "Recuentos para Demian"
Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema.
Inmediatamente sintieron que se hundían; era imposible nadar o flotar mucho tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos patalearon en la crema para llegar al borde del recipiente pero era inútil, sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie a respirar.
Una de ellas dijo en voz alta:
- No puedo más. Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar. Ya que voy a morir, no veo para qué prolongar este dolor. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril.
Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.
La otra rana, más persistente o quizás más tozuda, se dijo:
- No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo ya que la muerte me llega, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quisiera morir un segundo antes de que me llegue mi hora.
Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar un centímetro.
Horas y horas!
Y de pronto... de tanto patalear y agitar, agitar y patalear...
La crema, se transformó en manteca.
La rana sorprendida dio un salto y patinando llegó hasta el borde del pote.
Desde allí, sólo le quedaba ir croando alegremente de regreso a casa.-
Upa.. qué enseñanza.. eh?!:..
Gracias Sonia por regalarnos este cuento tan copado. Besos, Leo
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